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Valores humanos como estrategia empresarial


Me quedo con el término” Humanos, como punto de partida.

Si busco su significado, encuentro, entre otros, este:

“Propio de la naturaleza imperfecta del hombre”.

Qué bonita premisa si aunamos estos conceptos, NATURALEZA HUMANA IMPERFECTA.  

Pareciera que, en el mundo empresarial, no puede haber cabida para lo imperfecto, para los errores o fracasos y al mismo tiempo se nos debiera despojar de nuestra condición humana cargada de vulnerabilidad y presencia.

La cuestión, no debería ser aceptar la posibilidad del fallar o equivocarnos, sino ¿qué hacemos cuando esto ocurre?

Resultadismo, cortoplacismo… buenos resultados ahora…, ¡ya! Beneficios, margen…

En el mundo de las ventas, sin ir más lejos, ya pareciera que la confianza de los clientes en su vendedor es una pérdida de tiempo. Ahora el vendedor ha de ocuparse de producir pedidos en el menor plazo posible. La confianza del cliente ya llegará… los pedidos te definen como vendedor y te juzgan por ello. El vendedor deja de ser una persona para ser un dato.

Afortunadamente, con el paso de los años, ha ido naciendo una conciencia más relacionada con los valores humanos que cada vez da más valor a la posibilidad de llevar a cabo una labor profesional de la mano de nuestros mejores y más preciados tesoros, las personas.

Estos valores son los principios de actuación que elegimos; prioridades y conceptos a los que otorgamos distintos grados de importancia y que acaban por regir nuestro comportamiento y nuestra propia vida.

¿Por qué ha sido hasta ahora importante extirpar esta parte innata que todos tenemos, a la hora de querer desempeñar una labor profesional?

Emprender un negocio o trabajar en una empresa, contar con los valores que nos definen como personas quedan en un plano secundario y vienen a primer plano unos indicadores que nos definen solamente a nivel técnico, es decir, de nuestra capacidad de producir resultados. 

Y no puedo decir que esto no sea importante cuando se ofrece una remuneración a cambio o incluso cuando se trabaja para uno mismo, pero puede llegar a aislar a la persona en una especie de jaula de barrotes de oro donde ésta perciba que lo único que importa sea la capacidad de ejecución y no la aportación global, de tipo más cualitativa si se quiere, que la persona pueda hacer.

Cada vez más, escuchamos la necesidad de educar a nuestros hijos en valores, de inculcar y potenciar desde la escuela aquello que nos hace únicos como especie y, a la vez, nos diferencia entre nosotros mismos, aquello que confiere un sentido singular a nuestra existencia.

Existen cientos de valores. Podemos mencionar algunos los más significativos como pueden ser, “la gratitud”, “la paciencia”, “la humildad”, “la empatía”,” la bondad”, “el respeto”, “la honradez”, “ética” … la lista es muy amplia.

Del mismo modo que cultivamos y nutrimos estas cualidades desde la escuela y la familia, para construir una base sólida a partir de la cual crecer y formarnos como seres humanos íntegros, como personas valiosas para la sociedad, con mucho que aportar y nutrir a los demás, me veo en la necesidad de darle la importancia que merece dentro del área profesional.

No olvidemos que nuestros clientes, son personas, que nuestros colaboradores son personas, que nuestros socios, compañeros, proveedores, gestores, conectores…son personas.

Y, aunque parezca una obviedad, tú eres una persona, que compartes con los demás un montón de similitudes, en cuanto a la forma de pensar, sentir, vivir y actuar.

Y todos, tú, yo, ellos, lo somos con todo lo que cada uno traemos, aportamos, sumamos, tememos, arriesgamos y compartimos.

Entonces, ¿qué tal si diseñamos una estrategia alineada con esos valores que honramos y cultivamos?

Hablo de una estrategia profesional y personal. Una estrategia que respete y conecte con los objetivos de vida de nuestra empresa y de nuestros clientes, de la mano de todas y cada una de las personas que participa de algún modo en el logro y el éxito del proyecto.

Empezando desde nosotros mismos, desde nuestro self. De dentro hacia afuera; desde nuestro propio interior hacia los demás.

Nadie consigue nada solo. Todos sostenemos y somos sostenidos, todos acompañamos y somos acompañados.

Si queremos ser coherentes con nosotros mismos y aunar esfuerzos para llegar a conseguir nuestras metas y objetivos, estaría bien diseñar una estrategia de negocio que tenga en cuenta todos los factores internos y externos. Incluyendo desde el principio a las personas implicadas en él.

Encontrar el equilibrio de los principios y valores propios que nos motivan e impulsan para enriquecerlo con el aporte profesional y personal de nuestros colaboradores y consultores.

Sin perder de vista los objetivos y las metas, la misión y la visión, hay unos valores entorno a los cuales crecer. Valores que definen una intención. Valores humanos que buscan poder lograr objetivos apoyando y ayudando. Porque solamente dando es cuando se recibe.

La apertura a otros puntos de vista, a nuevos enfoques que puedan sumar y ampliar perspectivas y que, al mismo tiempo, converjan con la base de nuestra empresa y nuestros proyectos.

Reforzando las virtudes, apoyando en la duda, cogiendo la batuta cuando sea menester y empujar cuando alguno ceda.

Admitiendo la imperfección, teniendo muy presente que el fallo puede llegar, pero sabiendo que cuentas con las herramientas adecuadas para seguir y corregir.

Ser buenos profesionales también implica ser humanos, vulnerables, imperfectos y colaborativos.

Una estrategia de negocio enfocada en resultados y sólo en los resultados, que no sea capaz de tener en cuenta las sinergias con sus colaboradores y con el entorno, es como una orquesta que ensaya sin instrumentos en un auditorio vacío.

Una empresa, un negocio, nacen con una vocación y con un objetivo. El hecho de estar impregnados de valores humanos y de ocuparse de que los mismos brillen más cada día, será un impulso para ver cumplida su vocación y alcanzados sus objetivos.

Hoy, más que nunca, es la hora de las PERSONAS.

Si quieres más información acerca de Mindfullness, visita el perfil en IG de Paloma García de la Fuente

IG: @palomagdelafuente

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