El éxito. Una reflexión antes de nada.


El éxito depende del cristal con que se mire

Todos tenemos una idea de lo que es el éxito. La hemos ido conformando en nuestra mente en base a los patrones de la forma de pensar que hemos escuchado de las personas donde hemos ido creciendo, educándonos o trabajando.Thinking-woman

Para unos será tener mucho dinero, para otros ser empresarios de renombre, otros pensarán en escribir un libro y ganar un premio literario… qué se yo.

Woman-climbing-ladderPero, y ¿para tí? ¿Qué es el éxito para ese alguien que habita dentro de tí? ¿Tienes tus propios objetivos o son los objetivos de otros?

¿Quién no ha ido hablar de alguien que es abogado porque su padre lo es…? ¿O de algún amigo que trabaja en tal banco o empresa porque allí trabaja su hermano?

¿Eres tú de estos o estás en pos de tus propias metas? Y, si es así… ¿por qué te has fijado las metas que te has fijado?

Yo, en un momento cierto de mi vida, lo supe. Sí, supe porque hacía lo que hacía. Logré ser consciente de qué era lo que me había empujado a ser empresario. Quizá no fue una experiencia reveladora ni transcendental pero sí me ayudó a ubicarme y saber por qué ahora me gusta hacer lo que hago.

Además, pienso que el fracaso y el éxito no son relevantes porque TU eres tu propio juez. Ahí radica el misterio del asunto. Lo que para mí es un éxito no tiene por qué serlo para tí. Lo que es un éxito para tí, es un fracaso para otros por el mero hecho de no coincidir con su idea del éxito.

No te obsesiones con el éxito. Es un dios concebido por otros. Y sobre todo, no tengas ansia al respecto, porque solamente conseguirás retrasar su llegada.

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El éxito solamente tiene una cara: la que tú ves

En el caso de una Startup, el éxito pueden ser cosas como conocer exactamente la demanda deBusinessman-organiser sus clientes o saber pivotar hacia una nueva estrategia o terminar de definir el producto en el plazo previsto.

Creo que sentirse exitoso es que hagas lo que te gusta a la manera que te gusta a tí. Aceptando tus limitaciones pero sacando el máximo provecho de tus virtudes.

Cultiva tu propia cultura empresarial basándote en tus ideales y en tus propios principios éticos.

No te disperses. Concéntrate. El éxito se consigue día a día. Date una palmadita tú mismo al acabar cada jornada y..:

 

Pelea por lo tuyo. Lo genuinamente tuyo. 

Reconoce el mérito ajeno pero, sobre todo, reconoce el tuyo.

Configura el éxito a tu medida, conforme a tu criterio, conforme a lo que te gusta hacer.

Emprendedor. Cortesía de Pixabay. Autor: Tumisu